| lunes, 06 de septiembre de 2010 |
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El día del consumidor (Por José María Lamorte) Se empieza a tratar en unos días la definición de Internet y celulares como servicios públicos. El Servicio Universal, otro tema pendiente. Mas info |
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Energía que calienta (Por Rubén Levenberg) El avance científico y tecnológico debe hacerse en armonía con un concepto moral y vital: La preservación del medio ambiente. El progreso también ayuda al calentamiento global y el diseño industrial puede hacer mucho. Mas info |
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03/09/2010 Energía que calienta (Por Rubén Levenberg) El avance científico y tecnológico debe hacerse en armonía con un concepto moral y vital: La preservación del medio ambiente. El progreso también ayuda al calentamiento global y el diseño industrial puede hacer mucho. En castellano se llama “computación verde”, en inglés se traduce como “green computing”, en la realidad se trata de un dilema entre el progreso tecnológico y la contaminación del medio ambiente. Como la “responsabilidad social” de las empresas, puede ser una cuestión en la que una compañía invierta o una operación de marketing para que algún periodista hable gratuitamente –o por muy poca plata- de una marca más o menos conocida. Paradójicamente, el principal problema que aparece con el desarrollo de la computación es una de sus virtudes más importantes: La capacidad de desarrollar cada vez sistemas con mayor poder de cómputo, con mayores prestaciones y que tienden a resolver problemas que requerían una enorme cantidad de tiempo o que directamente no podían resolverse. Para lograrlo, los diseñadores no tienen más remedio que crear dispositivos que producen cada vez mayor cantidad de calor, un verdadero riesgo cuando el calentamiento global es el gran problema que se le presenta hoy –y mañana – a la humanidad. Por ahora, los diseñadores industriales que trabajan para las grandes compañías de hardware han creado sistemas para disipar calor, esto es, para que el calor no se acumule en el centro de cómputos, pero no para evitar que el calor se genere. Una de las opciones que han encontrado es recurrir a una filosofía que proviene de la industria aeronáutica y que consiste en utilizar el calor disipado para generar otra forma de energía que a su vez ahorre el consumo energético. Mientras tanto, las empresas de soluciones de impresión buscan ahorrar cartón –árboles, en definitiva- en el embalaje, pero su negocio sigue siendo la venta de insumos y los insumos son principalmente tintas y otros materiales contaminantes. Hacia allí deberían apuntar su inversión en Investigación y Desarrollo, si es que sinceramente buscan reducir la contaminación que generan sus productos. Las opciones son muchas y los ejemplos que iremos mostrando en otras columnas son muchos más de lo que se puede imaginar. Pero por algún lado hay que empezar y hay quienes lo hacen con sinceridad. Otros, por cierto, convierten a la computación verde en una herramienta más de publicidad. Procuraremos evitarlos. rubenl@bloggers.com.ar |